Grupos de escucha

«Mientras contábamos nuestras historias, reconocíamos que nuestras experiencias y nuestras reacciones nos eran comunes, que nuestras percepciones, pensamientos y sentimientos tenían sentido»

Aurora Levins Morales

¿Y si resulta que hay gente que te entiende porque ha vivido algo muy parecido?

El haber dejado de disfrutar de las cosas, el estar continuamente pensando en lo que ha ocurrido o va a ocurrir, el no poder conciliar el sueño o la sensación de indefensión o de culpa son síntomas de la verdadera causa: la violencia en alguna de sus múltiples formas.

Lo normal es que la gente a tu alrededor no te entienda, llega un punto que ni siquiera tu familia y amistades, por eso es importante que conozcas a gente que ha pasado por lo mismo, para que comprendas lo que te pasa y compruebes que hay salida y compañía. No solo eso, hay gente que después del proceso de cura crece mucho como persona.

«Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas»

Rabindranath Tagore

Asistencia a los grupos

Periódicamente organizamos reuniones para que las personas que han sufrido traumas o se sienten víctimas comprueben que sus vivencias son compartidas por otras personas que han pasado o están pasando por procesos similares. Se alternan entre viernes y sábado y puedes ver las próximas citas en www.violenciacero.org. Son preferentemente presenciales aunque algunos encuentros se hacen también online. Están dirigidos tanto a mujeres como a hombres que han sufrido violencia. De hecho, resulta muy enriquecedor para ambos sexos verse identificados en los relatos.

La asistencia a las reuniones es presencial, libre y gratuita. Si quieres participar, inscríbete en este enlace con tu nombre y datos de contacto para poder confirmar. Las plazas presenciales son muy limitadas (10 personas aproximadamente) para garantizar la seguridad y comodidad de las personas que asisten. Por este motivo, la confirmación y no asistencia, implicará pasar a la lista de espera para convocatorias posteriores.

Estructura de las reuniones

Duración estimada de 2h.

  • Breve coescucha (empezamos puntuales con esta dinámica)
  • Bienvenida: Quiénes somos, qué hacemos, explicación de la dinámica de la sesión
  • Breve presentación de las personas participantes
  • Leer los acuerdos de convivencia
  • Reparto de roles: cuidado de las personas, cuidado del tiempo, cuidado de los turnos de palabra, cuidado de los acuerdos y cuidado del espacio
  • Exposición libre
  • Cierre de agradecemiento

Acuerdos de convivencia y cuidados:

  1. Hacemos que las personas se puedan sentir lo más cómodas posible, eso empieza por buscar mi comodidad, comunicando si algo me incomoda. Me cuido, Te cuido, Cuidamos. Tenemos una señal para pedir comodidad: la paloma formada por las dos manos.
  2. Mantenemos la confidencialidad: “lo que escuches aquí se queda aquí”.
  3. Respetamos los horarios de inicio y cierre en señal de respeto a las personas asistentes y su disponibilidad.
  4. Las normas COVID del momento son imprescindibles. Por defecto usamos mascarilla y aplicamos distancia social.
  5. Hay personas que pueden querer no coincidir. Si hay incompatibilidad o simplemente se quiere mantener confidencialidad con respecto a alguna persona del grupo se alternan las asistencias para no coincidir.
  6. Mantenemos los móviles apagados o en silencio. Algunas personas han podido vivir sus procesos a través del móvil por lo que sonidos y vibraciones les pueden resultar muy incómodos. Si alguien necesita estar pendiente del móvil por razones imprescindibles buscará el acuerdo del grupo para poder usarlo.
  7. Utilizamos las 10 reglas de oro y el manifiesto de convivencia como declaración de principios para potenciar el cuidado y limitar la violencia dentro y fuera del grupo.
  8. Escuchamos con atención. No interferimos o hacemos preguntas cuando alguien habla.
  9. Hacemos una pausa de 3 segundos entre intervenciones.
  10. Somos libres de no intervenir en toda la reunión si eso nos ayuda en nuestro proceso.
  11. Cuando hablamos nos dirigimos a todo el grupo y evitamos hablar a una persona solo.
  12. Hacemos las declaraciones en primera persona, hablamos sobre nuestras experiencias: evitamos usar “tú” o “nosotros/as”.
  13. Compartimos los sentimientos con respecto a nuestras experiencias, fortalezas y esperanzas. Nos centramos en describir cómo nos sentimos no tanto en los hechos que nos han ocurrido. Rememorar hechos puede ser retraumatizador, se recomienda no entrar en ellos si no tenemos la seguridad de poder sostenerlos.
  14. Respetamos a las personas, sus opiniones y vivencias. Prestamos atención a los límites del resto de personas y pedimos permiso si necesitamos rebasar alguno.
  15. No juzgamos, nada es bueno ni malo, hablamos de lo que sentimos, de lo que nos ha ayudado y lo que no. No damos lecciones ni consejos salvo que se nos pidan expresamente o se nos autorice a ello. Evitar las revictimizaciones es un objetivo claro de estas reuniones. En ningún caso la víctima tiene culpa de que le agredan, esto es vital. Solo la persona que agrede es responsable de sus agresiones.
  16. Evitamos dar nombres de personas o entidades de fuera del grupo.
  17. Cuidado de género. Es posible que alguna persona prefiera hablar solo entre personas del mismo sexo o condición. Puesto que los grupos puedes ser mixtos, si se necesita para expresarse con más comodidad, los hombres pueden dejar momentos solo para mujeres o viceversa. Se cuidará el equilibrio en el tiempo de intervención y los hombres procurarán hablar después de que lo hagan las mujeres.
  18. Gran parte de la comunicación es no verbal. Cuando escuchamos debemos ser conscientes de nuestro cuerpo y debemos cuidar y neutralizar nuestra postura, los sonidos, los gestos o las expresiones faciales o corporales que podamos emitir sin darnos cuenta. Así no sólo trabajamos la empatía, sino que contribuimos a que la persona que habla no se sienta juzgada y no interferimos en su exposición.
  19. Si en algún momento alguna persona se siente incómoda, valoramos si es necesario hacer una pausa y una respiración de grupo para recuperar la calma y la comodidad.
  20. Recuerda, el objetivo de toda la reunión es que las personas participantes se sientan cuidadas: Me cuido, Te cuido, Cuidamos.

En encuentros online, se puede no hablar pero la cámara debe estar encendida para dar confianza al poder ver a las personas que están al otro lado y generar conexión visual con ellas.

Si quieres más información puedes solicitarla a través de la página de contacto.

“Busco la serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia”

Después de las reuniones

Las reuniones de escucha son dinámicas de acompañamiento que ayudan a las víctimas a reconocer su situación, a iniciar sus procesos de recuperación y a sentirse acompañadas en dicho tránsito. Las experiencias vividas pueden ser muy traumáticas por lo que la asistencia terapéutica profesional posterior es deseable y necesaria para una completa recuperación. Los grupos de escucha también sirven para conocer las realidades de otras personas que, gracias al proceso de tratamiento y curación, han podido rehacer sus vidas, crecer como personas y ayudar a otras.

Desde la Asociación Violenciacero estamos trabajando en concienciar sobre la importancia de que toda víctima pueda tener un tratamiento terapéutico profesional. Lo deseable es que sea a través de la sanidad pública y puesto que somos muy conscientes de las limitaciones actuales, toda ayuda, es bienvenida en esta labor de sensibilización e intervención. Si eres profesional de la salud y puedes ayudar, por favor, no lo dudes, escríbenos a info@violenciacero.org