Reuniones de escucha

«Mientras contábamos nuestras historias, reconocíamos que nuestras experiencias y nuestras reacciones nos eran comunes a muchas de nosotras, que nuestras percepciones, pensamientos y sentimientos tenían sentido»

Aurora Levins Morales

Periódicamente organizamos reuniones para que las personas que se sientan víctimas comprueben que sus vivencias son compartidas por quienes han pasado por lo mismo. La asistencia a las reuniones es presencial, libre y gratuita. Si quieres participar en la siguiente escribe a info@violenciacero.org informando que quieres participar en la próxima reunión de escucha.

Que el haber dejado de disfrutar de las cosas, el estar continuamente pensando en lo que ha ocurrido o va a ocurrir, el no poder conciliar el sueño o la sensación de indefensión son síntomas de la verdadera causa: la violencia en algunas de sus múltiples formas.

Lo normal es que la gente a tu alrededor no te entienda, llega un punto que ni siquiera tu familia y amigos, por eso es importante que conozcas a gente que ha pasado por lo mismo, para que comprendas lo que te pasa y compruebes que hay salida.

«Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas»

Rabindranath Tagore

Estructura de las reuniones:

Duración estimada de 2h

  • Bienvenida: Quiénes somos, qué hacemos, explicación de la dinámica de la sesión
  • Leer los acuerdos de convivencia
  • Breve coescucha
  • Exposición libre
  • Cierre de agradecemiento

Acuerdos de convivencia:

  • Mantenemos la confidencialidad: “lo que escuches aquí se queda aquí”.
  • Hacemos que las personas se puedan sentir lo más cómodas posible, eso empieza por buscar mi comodidad, pidiendo ayuda cuando algo me incomoda. Tenemos una señal para pedir comodidad.
  • Utilizamos las 10 reglas de oro y el manifiesto de convivencia como declaración de principios para potenciar el cuidado y limitar la violencia dentro y fuera del grupo.
  • Mantenemos los móviles apagados o en silencio. Algunas personas han podido vivir sus procesos a través del móvil por lo que sonidos y vibraciones les pueden resultar muy incómodos. Si alguien necesita estar pendiente del móvil por razones imprescindibles buscará el acuerdo del grupo para poder usarlo.
  • Hacemos las declaraciones en primera persona, hablamos sobre nuestras experiencias: evitamos usar “tú” o “nosotros”. Por ejemplo: “Soy Javier. Me siento víctima”.
  • Compartimos los sentimientos con respecto a nuestras experiencias, fortalezas y esperanzas. Respetamos a las personas, sus opiniones y vivencias
  • No damos consejos a otros miembros o nos apegamos a ellos.
  • Escuchamos primero. No interferimos o hacemos preguntas cuando alguien habla.
  • Somos libres de no intervenir en toda la reunión si eso nos ayuda en nuestro proceso.
  • El 60%-80% de la comunicación es no verbal. Cuando escuchamos debemos ser conscientes de nuestro cuerpo y debemos cuidar y neutralizar nuestra postura, los sonidos, los gestos o las expresiones faciales o corporales que podamos emitir sin darnos cuenta. Así no sólo trabajamos la empatía, sino que contribuimos a que la persona que habla no se sienta juzgada y no interferimos en su exposición.
  • Si hay incompatibilidad o simplemente se quiere mantener confidencialidad con respecto a alguna persona del grupo se alternan las asistencias para no coincidir.
  • Respetamos los horarios de inicio y cierre en señal de respeto a las personas asistentes y su disponibilidad.

Si quieres más información puedes solicitarla a través de la página de contacto.

“Busco la serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia”